¿Por qué con putas? Putas a domicilio en Valencia

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El hecho de recibir a las putas en tu domicilio es una decisión que puede estar basada en la privacidad o en la comodidad, sea cual fuere el motivo, el hecho en si mismo ya tiene una clara diferencia a ser tú quien tengas que ir donde se encuentre la puta trabajando, ya sea en una casa de citas o atienda como puta independiente. La expresión de “como en tu casa en ninguna parte” se hace patente en este caso, más, si cabe, tratándose de placer.

Hay hombres que se ponen bastante nerviosos cuando acuden a una cita, pero consiguen resuelven en buena medida siendo la puta quien les haga la visita.

Qué debes tener en cuenta cuando tengas una cita con una puta a domicilio

Lo primero y más importante es pedir información previa al encuentro. Cuando se entra en contacto con una puta no te has de limitar. Preguntar es esencial para no tener precisamente lo contrario, es decir, un desencuentro con la puta. Las preguntas más básicas pueden ser estas:

  1. Que servicios hace. Y si demandas alguno en especial, pregunta por él y si está incluido en el precio o se ha de abonar a parte.
  2. Si quieres usar juguetes, pregunta si ella dispone de ellos o no.
  3. Pregunta por el valor del taxi. Puede que se encuentre al otro lado de Valencia y el precio del taxi te pueda salir por un pico. Ten en cuenta que el taxi es de ida y vuelta.

Todo esto es más importante de lo que parece a simple vista. Tener las cosas pactadas hace que estés más tranquilo conociendo toda la información en base a tus necesidades.

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Por qué con putas

Aun hoy en día la gente no termina de entender que el sexo es una necesidad y que es normal que busquemos satisfacerla de una manera u otra. Aun muchas personas no entienden el motivo por el que se contrata putas a domicilio en valencia cuando existen tantas opciones en la calle.

No, no se trata de un problema de comunicación o la incapacidad de enamorar a una mujer, sino más bien es una cuestión de facilidad, de comodidad, de no querer satisfacer una necesidad teniendo que comprometerse con otras cosas.

Sí, es verdad que en valencia existen miles de mujeres que están dispuestas, en cierto punto, a tener sexo con nosotros, pero también es cierto que el sexo bajo esa circunstancia es condicional.

¿Qué condiciona el sexo? El compromiso, la relación amorosa, es decir, una mujer no quiere tener solo sexo, sino quiere tener una relación de pareja. Es allí donde está el problema, la satisfacción de la necesidad sexual no debería tener condiciones, es decir, no deberías estar casado, o en una relación estable para tener sexo; eso no tiene sentido.

Es allí cuando se comienza a justificar el sexo con putas a domicilio, y es que, ante la necesidad, lo mejor es pagar por una noche de pasión, que invertir tiempo en una relación que no quieres y que, muy seguramente, no vaya a llevarte a más nada que solo el sexo y, por supuesto, a muchas complicaciones.

¿Le tememos al compromiso?

Yo creo que esa es una de las preguntas más cliché de todas las que se pueden hacer para juzgar la decisión del hombre a no tener una pareja fija. La respuesta es no, el hombre, no necesariamente, le tiene miedo al compromiso, simplemente, a veces, no tiene tiempo para alimentar una relación de este tipo.

A veces es tan sencillo como que no es lo que estamos buscando, es decir, no me veo con una pareja fija compartiendo mi casa y mi vida, tengo otras metas.

El problema de la sociedad es que da el sexo como recompensa de la unión sentimental, que no digo que no sea bueno y satisfactorio, pero no es la única manera de tenerlo.

Algunos otros motivos

  1. Libertad para escoger. El gran problema con el sexo mediante el establecimiento de una pareja es que no escogemos a la persona por sus atractivos físicos, sino que se trata de un todo, que puede que no nos atraiga tanto en la cama. El sexo a domicilio con putas en valencia es a la carta. Tú decides como escogerla según sus características físicas, y sabes que vas a satisfacer el deseo satisfactoriamente.

Poder escoger exactamente lo que busca se hace atractivo para muchos hombres.

  1. Facilidad para cumplir fantasías. Con el sexo pagado es más franca la conversación sexual, tú puedes decirle a la puta que has contratado que es lo que quieres hacer, sin ser juzgado y sin que se te pongan tantas negativas. El sexo en pareja suele ser más reprimido y, nuevamente, condicional. Eso destruye muchas de tus fantasías.

El hecho de poder cumplir todo lo que pasa por tu mente es un punto a favor de las relaciones sexuales de este tipo, cualquier hombre, sobre todos los que más insatisfechos están, podría ver atractiva la propuesta de servicio de una puta, de hecho, todos sabemos que las putas son un gusto caro, pero aun así lo pagamos.

  1. Sexo cuando y como queremos. ¿A cuántos de nosotros se nos ha negado el sexo? A muchos, y es que es complicado que estemos en sincronía con nuestra pareja. Quizá cuando ella quiere, nosotros no y viceversa. El sexo en pareja se vuelve complejo, muchas veces se convierte en una obligación que no se repite muchas veces por semana.

Cuando se trata de sexo con putas, nada más tenemos que apartar una cita y ella va a estar dispuesta a tener sexo, sin dolores de cabeza, sin cuentos extraños. Un hombre podría tener sexo hoy mismo si quisiera, sin tener que convencer a nadie, sin tener que esforzarse demasiado.

¿Estamos tomando la vía fácil?

Yo no lo creo así, y sé que todos los que han contratado putas alguna vez saben que no es así. A muchos hombres no nos gusta el compromiso, no nos gusta la monotonía, no nos gusta eso que la sociedad ha dicho que es lo correcto.

Si, evidentemente, pagar por sexo y obtener justo lo que queremos puede ser visto con la manera más fácil de lograrlo, pero ¿Quién dijo que el sexo tiene que ser complicado? Más bien, todos deberíamos aprovechar que hay maneras sencillas de estar sexualmente satisfechos.